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Cómo ajustar correctamente el freno de un carrete y por qué es importante

Apenas se nota el freno del carrete durante la pesca habitual. Pero en cuanto un pez grande pica el cebo, el freno puede ser decisivo para conseguir sacarlo del agua. Un freno demasiado apretado ejerce una tensión excesiva sobre el bajo de línea y el anzuelo, mientras que uno demasiado flojo le da al pez demasiado margen de maniobra. Sin embargo, ajustarlo correctamente no es difícil. Basta con ajustar el freno de antemano y ir retocándolo suavemente según sea necesario mientras se lucha con el pez.

¿Qué hace realmente el freno del carrete?

El freno determina cuánta resistencia debe superar el pez para empezar a desenrollar el hilo de la bobina. Mientras el tirón no sea lo suficientemente fuerte, la bobina se mantiene firme. En cuanto el pez tira con más fuerza, el freno se suelta y deja salir algo de hilo.

Esto protege de una sola vez varios de los puntos más débiles de todo el montaje. El carrete ayuda a amortiguar las carreras del pez, en lugar de dejarlo todo en manos de la caña. Esto reduce el riesgo de que se rompa el hilo o el bajo de línea, de que el anzuelo se enderezara o de que el pez se quite el anzuelo de la boca de un mordisco.

Sin embargo, esto no significa que el freno deba ceder inmediatamente con cada movimiento del pez. Debe ajustarse de manera que mantengas el control sobre el pez, al tiempo que le permites correr con seguridad durante una escapada realmente potente.

¿Qué ocurre si se aprieta demasiado el freno?

Un freno ajustado en exceso es un error común, sobre todo cuando el pescador quiere tener el máximo control posible sobre el pez. A primera vista, tiene sentido: si la bobina no cede, el pez no se escapará.

Pero la fuerza de la carrera tiene que transferirse a algún sitio. Si el freno no cede, la caña, el hilo, el nudo, el bajo de línea y el anzuelo soportarán todo el impacto. Y, al final, alguno de estos componentes acabará cediendo.

El resultado suele ser:

  • un bajo de línea roto
  • un nudo roto
  • un anzuelo enderezado
  • un anzuelo que se ha cortado
  • en casos extremos, incluso daños en la caña

Esto se hace especialmente evidente, por ejemplo, al pescar barbos. Un pez fuerte en la corriente puede generar en un instante una fuerza de tracción mucho mayor de lo que cabría esperar dado su tamaño. Si el freno no cede ni un centímetro en la primera carrera, es posible que un montaje más delicado no tenga ninguna posibilidad.

Pero tener el freno demasiado flojo tampoco es la solución

A primera vista, el otro extremo parece más seguro. Si el freno está muy flojo, lógicamente nada se romperá. Pero también hay que conseguir sacar el pez del agua. Si la bobina gira casi sin resistencia, el pez puede escaparse fácilmente entre ramas, árboles sumergidos, rocas o plantas acuáticas. La lucha se alarga innecesariamente y se pierde el control necesario sobre su trayectoria.

A menudo se nota si el freno está demasiado flojo justo al clavar el anzuelo. Levantas la caña, la bobina gira inmediatamente y no se transmite suficiente tensión al anzuelo. Con muchas técnicas, fallarás el clavado antes incluso de que comience la lucha propiamente dicha. El ajuste correcto es, por lo tanto, un término medio. El freno debe aguantar ante un tirón normal, pero soltar suavemente el hilo durante una carrera más fuerte.

Cómo ajustar el freno antes de tu primer lanzamiento

Lo mejor es comprobar el freno antes de empezar a pescar. Esperar a ajustarlo hasta que pesques tu primer pez grande no es lo ideal, sobre todo si aún no dominas del todo el funcionamiento del carrete.

El procedimiento es sencillo:

1. Prepara todo el equipo

Una caña equipada con un carrete, un hilo o monofilamento pasado por las anillas y un bajo de línea atado. Ajusta siempre el freno según el montaje que vayas a utilizar. Un hilo grueso para carpas admite un nivel de freno determinado, mientras que un bajo de línea fino para feeder requiere un ajuste completamente diferente.

2. Empieza apretando ligeramente el freno

No hace falta apretarlo al máximo. Ajústalo de modo que la bobina se mantenga firme al tirar de ella con normalidad.

3. Tira del hilo

Sujeta el hilo con firmeza por encima del carrete y tira de él suavemente. Con un tirón más fuerte, la bobina debería empezar a girar y el hilo debería desenrollarse suavemente. El freno no debe dar tirones: debe sujetar con firmeza durante un instante y luego soltarse de repente. Un recogido totalmente suave es esencial a la hora de luchar con un pez.

4. Ajusta con precisión la configuración

Si el hilo se suelta incluso con un tirón muy suave, aprieta ligeramente el freno. Si, por el contrario, apenas consigues que gire, afloja un poco. El objetivo no es encontrar un ajuste universalmente correcto. Siempre depende de la resistencia del hilo principal, del bajo de línea, del anzuelo y del pez que esperes capturar.

Ajusta en función de la parte más débil del montaje 

Esta es quizás la regla más importante de todas. Nunca ajustes el freno en función de lo que el carrete o la caña puedan soportar, sino exclusivamente en función de la parte más débil del montaje.

¿Tienes un hilo principal resistente pero un bajo de línea significativamente más fino? El freno debe proteger el bajo de línea. Un carrete robusto no te servirá de nada si el hilo fino se rompe justo por encima del anzuelo durante la primera escapada brusca.

No dudes en ajustar el freno mientras luchas con un pez 

Un buen ajuste inicial no significa que no puedas ajustar el freno en absoluto. Necesitas un nivel de freno diferente en aguas abiertas que cuando el pez se dirige hacia obstáculos. Por lo tanto, aprieta o afloja suavemente el freno durante el combate según lo exija la situación.

Pero hazlo poco a poco. Un apriete brusco puede convertir fácilmente un aparejo que funciona con seguridad en una trampa bloqueada. En aguas abiertas, mantén el freno un poco más flojo y confía en la acción de la caña. Por el contrario, cerca de obstáculos, aumenta ligeramente el freno. Si un pez grande se lanza directamente hacia las ramas que tienes justo delante, ninguna regla te servirá de ayuda y, a veces, simplemente hay que arriesgarse.

Ten mucho cuidado justo cerca de la orilla 

Los pescadores pierden muchas capturas en los últimos metros. El pez ya parece cansado; lo recoges hacia la orilla y, inconscientemente, tensas el sedal. Pero en cuanto divisa la red de aterrizaje o tu silueta, puede reunir las fuerzas que le quedan para dar una zancada fulminante.

Es precisamente en ese momento cuando apreciarás un freno sensible que permita al pez escapar de forma segura en ese último momento. Cuanto menor sea la longitud de línea que quede entre la punta de la caña y el pez, menos eficaz será todo el equipo a la hora de absorber tirones repentinos.

Ajustar el freno según la técnica de pesca 

Al igual que ocurre con la elección de otros elementos del equipo de pesca, el uso del freno varía en función del método de pesca que estés utilizando. Cada disciplina tiene sus propias particularidades y requiere un enfoque ligeramente diferente. 

Cómo ajustar el freno para la pesca con alimentador 

Cuando se pesca con alimentador en ríos o en aguas tranquilas, se suelen utilizar bajos de línea más finos. Por lo tanto, el freno debe responder a una carrera repentina sin sobrecargar inmediatamente el hilo fino. Sin embargo, no lo dejes completamente suelto. Al clavar el anzuelo, debes aplicar suficiente presión sobre él y, mientras luchas con el pez, debes mantenerlo bajo control. 

Es fácil saber si está ajustado correctamente: durante el carreteo normal y cuando el pez tira, la bobina se mantiene firme, pero durante una escapada repentina, empieza a soltar hilo suavemente. Si estás pescando en un río, no olvides tener en cuenta la fuerza de la corriente. Un pez que lucha contra la corriente generará mucha más tracción en un segundo que un pez del mismo tamaño en un estanque.

Cómo utilizar el freno al pescar carpas 

Las carpas son capaces de realizar carreras largas y potentes, por lo que sin duda sacarás buen partido a un freno fiable. Aunque necesitas suficiente presión tras la picada para controlar al pez, no intentes detener cada carrera de inmediato. Si el pez se dirige hacia aguas abiertas y seguras, no dudes en dejarlo escapar unos metros. 

La situación cambia cuando se pesca cerca de obstáculos. En esos casos, a menudo se necesita un ajuste de freno más apretado desde el principio, ya que los primeros metros determinan si la captura acaba en aguas abiertas o en un árbol hundido. Sin embargo, este tipo de pesca de fuerza requiere una caña, un hilo principal y un bajo de línea adecuados. No basta simplemente con apretar el freno al máximo. 

En el caso de los carretes con sistema de bobina libre (baitrunner), ten en cuenta también la diferencia entre la bobina libre mientras esperas a que pique y el freno de lucha principal, cuyo ajuste determina la resistencia durante el combate.

Cómo ajustar el freno para la pesca con spinning 

En la pesca con spinning, depende principalmente del pez al que se pretenda pescar y del equipo utilizado. Un montaje delicado para la perca requiere una configuración completamente diferente a la de una caña más robusta para el lucio. Además, el hilo trenzado casi no tiene elasticidad, por lo que cualquier tirón repentino debe ser absorbido únicamente por la caña y el freno del carrete. Precisamente por eso nunca debes bloquear la bobina con hilo trenzado sin que sea necesario. 

Al pescar lucios, luciopercas o percas de mayor tamaño, también hay que esperar cambios de dirección fulminantes. Especialmente en otoño, puedes encontrarte con depredadores verdaderamente poderosos, y no es lo ideal empezar a ajustar el freno solo cuando tu primer lucio trofeo ya se está alejando de la orilla con una fuerza implacable. Por eso, antes de tu primer lanzamiento, lo mejor es comprobar con qué facilidad sale el hilo de la bobina.

Frenos delantero, trasero y de carrete libre: ¿hay alguna diferencia? 

El principio es el mismo independientemente de dónde se encuentre el control. Tanto el freno delantero como el trasero simplemente regulan la resistencia del carrete a medida que se desenrolla el hilo. La diferencia radica principalmente en el propio diseño y en dónde hay que alcanzar para ajustarlo mientras se lucha con un pez.

  • El freno delantero es el más habitual en los carretes modernos actuales, y se puede ajustar con precisión directamente en la bobina mientras se lucha con un pez. 
  • El freno trasero, por su parte, se controla mediante una ruedecilla situada en la parte trasera del carrete, que muchos pescadores prefieren precisamente por su fácil y rápida accesibilidad.
  • El freno de carrete libre, o «baitrunner», funciona de forma ligeramente diferente. Mientras se espera a que pique, permite que el pez saque hilo prácticamente sin resistencia. Sin embargo, en cuanto se gira la manivela o se acciona la palanca, el sistema de carrete libre se desactiva y el freno principal toma el relevo de inmediato. Por supuesto, es imprescindible haber ajustado correctamente el freno principal de antemano para la lucha propiamente dicha.

El freno está pensado para ayudarte, no para obstaculizarte 

Un freno bien ajustado no está ni apretado al máximo ni completamente suelto. Debe permitirte mantener al pez bajo control, al tiempo que amortigua de forma fiable sus carreras más fuertes.

Por eso, antes de pescar, comprueba siempre a qué tensión empieza a girar la bobina. Ajusta la configuración para que se adapte al punto más débil de tu aparejo y realiza solo ajustes muy sutiles durante la lucha. Una vez que aprendas a utilizar el freno de forma automática, dejarás de luchar contra el pez a base de fuerza bruta. En su lugar, empezarás a aprovechar mucho mejor la flexibilidad de la caña, las características del carrete y los propios movimientos del pez a la hora de sacarlo del agua.

Y en el momento en que pilles una pieza más grande, apreciarás plenamente esos pocos segundos que dedicaste a ajustar el freno antes de tu primer lanzamiento.